Tumo o Tummo es una práctica del Tíbet profunda con un contexto rico y profundo. Tummo no se trata de sentir calor en un ambiente frío. De hecho, no tiene nada que ver con el frío. Se trata, más bien, de crear una suave calidez interior que indica haber creado cierta condición en el cuerpo.
Si bien Tummo incluye ejercicios y prácticas de respiración, quien realmente lo practica puede generar esta calidez con el poder de la mente y una concentración profunda. La respiración es un aliado de Tummo y los ejercicios son su acelerador, pero no son Tummo en sí mismos.
Tummo: Beneficios potenciales más allá de lo místico
Probablemente la mayoría de nosotros no meditaremos semidesnudos en cuevas del Himalaya en un futuro próximo. ¿Qué relevancia podrían tener las prácticas de tummo moderadas en la vida moderna?
Beneficios para la salud física: Se cree que la respiración tummo mejora la eficiencia respiratoria, la salud cardiovascular y fortalece el sistema inmunitario. Algunos estudios sugieren que puede aumentar la saturación de oxígeno en el cuerpo, lo que beneficia el rendimiento físico y la salud en general.
Beneficios para la salud mental: El componente de meditación de la práctica de Tummo puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad, aumentar la concentración y promover un mejor sueño.
Mejor control de la temperatura corporal: los practicantes de Tummo afirman poder controlar conscientemente su temperatura corporal, una habilidad que podría ser potencialmente útil en ambientes fríos y severos.
Mayor autoconciencia: la práctica de Tummo también puede mejorar la atención plena y el sentido de autoconciencia de una persona, lo que contribuye a una mejor regulación emocional y una mayor sensación de bienestar.
¿Cuál es el propósito? Generamos nuestro fuego interior natural, ubicado debajo del ombligo, y lo difundimos de forma muy controlada y específica por todo el cuerpo para desbloquear los bloqueos más sutiles.
Este fuego interior tiene profundos beneficios. Nos permite generar más esencia, equilibrando nuestras hormonas, calentando nuestra sangre y difundiendo energía por todas partes. Esta energía solar asciende y derrite el agua helada de la dicha que se encuentra en la cabeza. Cuando experimentamos esta dicha, inmediatamente trascendemos el pensamiento, la dualidad, y alcanzamos la unión de la sabiduría y la vacuidad.